Lanzamiento de Ennova 2025: innovación con memoria y futuro
Lanzamiento de Ennova 2025: innovación con memoria y futuro
Por: Victor Manuel De Luque Vidal
"Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo..."
La frase de Gabriel García Márquez sigue resonando como una campana que inaugura el tiempo y la memoria. El hielo, ese elemento que parece cotidiano y al mismo tiempo mítico, se vuelve símbolo de descubrimiento y de destino.
Hoy, en el lanzamiento de Ennova 2025 de Air-e Intervenida, volvimos a pensar en esa imagen. En Tasajera y Puebloviejo, Magdalena, los cubeteros han heredado el hielo como sustento y como legado cultural. El oficio lo recuerdan en la voz de la abuela de Blas, pionera de la primera cubetera, y en la figura de “Acuaman”, que aún carga en sus manos la tradición de conservar el pescado en bloques fríos para que la jornada no muera en la orilla. Allí, la energía no es un asunto técnico. Es la posibilidad de mantener vivo un oficio que ha pasado de generación en generación. El desafío está en darles acceso a un modelo renovable y sostenible que proteja el ambiente y, a la vez, sostenga su forma de vida.
En San José de Saco, Atlántico, la memoria se guarda en una huerta escolar. Las plantas crecen como crecían en los jardines de las tías con sus flores ornamentales, o en las despensas de las abuelas con sus remedios de hojas y raíces. Los estudiantes se acercan a la tierra con la misma paciencia con que sus mayores la cultivaron. Allí, el reto no es solo regar y alumbrar. Es convertir ese espacio en un taller de aprendizaje, donde la energía limpia acompañe la formación de quienes mañana cuidarán la vida con sus propias manos.
El salón de Ennova fue testigo de estas historias. Las miradas de los asistentes se encendían cuando escuchaban la voz de los líderes comunitarios, que hablaban de la dignidad de sus oficios y de los sueños que aún tienen para sus hijos. No era un encuentro técnico. Era un acto de confianza, de poner sobre la mesa lo que duele y lo que puede sanar.
Las preguntas quedaron abiertas, como caminos que esperan ser transitados.
- ¿Cómo llevar soluciones energéticas renovables, seguras y costo eficientes a los cubeteros de Tasajera?
- ¿Cómo garantizar que el vivero escolar en Media Luna cuente con riego e iluminación sostenibles que fortalezcan la enseñanza técnica de los jóvenes?
La memoria de Gabo nos recuerda que todo empieza en una imagen sencilla. Nosotros hoy la encontramos en un bloque de hielo que sostiene la vida en un pueblo pesquero y en una planta que crece en una huerta escolar. Allí comienza también la innovación, en los gestos cotidianos que, cuando se acompañan con energía consciente, se transforman en futuro compartido.
El cierre de la jornada dejó una certeza. La innovación no nace en los laboratorios cerrados, sino en la conversación con la gente que sabe y siente el territorio. Por eso, Ennova 2025, es una invitación abierta. Una invitación a comunidades, instituciones, aliados y soñadores a construir juntos las respuestas. Lo que hoy parecen preguntas técnicas se convertirán mañana en historias de dignidad. Y cada historia será, como el hielo de Macondo, una manera de recordar que el futuro se toca con las manos cuando la memoria se une a la esperanza.
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